Arte, juventud y coraje en pantalla grande

Sección "Pequeños grandes genios" del Periódico Infantil El Pequeño Jerónimo
(Fragmento)
Texto: Alexis Oliva


Samira Makhmalbaf
(1980, Teherán, Irán) cumplió el 15 de febrero treinta años, pero hace mucho tiempo que es una cineasta muy admirada. Por lo menos, desde que en 1998, con apenas 18 años, sorprendió al mundo con su película La Manzana y logró ser la directora más joven seleccionada en toda la historia del festival internacional de Cannes (Francia). El filme, que recorrió más de cien festivales, ganó numerosos premios y fue exhibido en treinta países, cuenta la historia de dos hermanas gemelas de 11 años, encerradas por su padre desde su nacimiento, hasta que los vecinos denuncian, las autoridades intervienen y las niñas quedan libres y enfrentadas a un mundo desconocido. “A veces pienso que las mujeres en Irán son como un manantial. Cuando están bajo presión, se cierran. Pero si quieren ser libres, y tratan de serlo, estallan con una enorme energía”, reflexionaba Samira luego del éxito de su obra, que integra la rica escuela del cine iraní.
En esa escuela comenzó a formarla su padre, el director Mohsen Makhmalbaf, autor de la famosa Kandahar y una especie de héroe popular en su país. A sus 8 años, Samira actuó en la película de su papá, El Ciclista, y luego de estudiar cine entre 1994 y 1997 lo asistió en la dirección de El Silencio. En su familia, el cine es una pasión que abrazan también su madre -guionista-, su hermano mayor -fotógrafo- y su hermana menor, Hanna, quien con sólo 8 años filmó su primer corto, El día que mi tía estuvo enferma, seleccionado para el festival de Lorcano (Suiza). Ese impulso familiar permitió a Samira superar el prejuicio que existe en su país “donde se considera que las mujeres no pueden ser creadoras".
Consciente de su privilegio y sensible ante las profundas desigualdades de su sociedad, Samira eligió a la educación como uno de sus temas principales. (...)

Las películas de Samira conmueven por su naturalidad y realismo. Una parte del secreto está en que trabaja con actores no profesionales, que se interpretan a sí mismos. Pero sobre todo, en su actitud frente al dolor de los demás: “Hago cine por muchas razones, entre otras para intentar reducir el sufrimiento humano”. (...)

Técnica: Dibujado y entintado a mano. Vectorizado y coloreado en Corel Draw.

3 comentarios:

Elly dijo...

Una mujer increible, ¿no?
Nunca he visto ninguna película suya, pero esta última frase, me ha hecho pensar que quizás vale la pena verla.

Un saludo.

Cecilia dijo...

uau, yo tambien me enamoro de esta chica.
He paseado por tu blog
y me he reido bastante

Zalo Peralta dijo...

Elly y Ceci,
Gracias por los comentarios!

Saludos